lunes, 26 de noviembre de 2007

Historia del Fila Brasilero



El Fila Brasileiro es el único perro con instintos de guardia puramente naturales. Coraje, bravura y la tradicional fidelidad a la familia, son las características principales de esta raza brasileña. El Fila, como es comunmente llamado, tiene su nombre del verbo "filar" en Portugués, que significa: "agarrar, apresar" y ciertamente es un excelente perro de presa y su nombre es muy apropiado a su inexorable mordida.
El Fila Brasileiro fue un animal moldado por la propia naturaleza, lo que justifica su agresividad natural, la cual fue aprovechada por los holandeses invasores en torno al año de 1631 en todo el litoral noroeste del Brasil colonial.
Un grabado flamenco de 1671 de la ciudad de Olinda muestra perros de gran tamaño y voluminosa cabeza. También en una carta de 1630 de un órgano del gobierno holandés, escrita en flamenco dice: " Una remesa de 300 perros auxiliaron a los soldados holandeses en la captura de índios, negros y portugueses, que se encuentran desarmados ".
Varias son las tesis sobre el origen del Fila Brasileiro. La más difundida, evidencia un primitivo cruzamiento del antiguo Mastiff Ingles, Dogge Engelsen (el antiguo Bulldog Ingles) y el Bloodhound (Sabueso). Fueron los primeros Filas Brasileiros quienes acompañaron a los colonizadores del país, hasta la selva amazonica por un lado y hasta los contrafuertes de los Andes del otro, en busca de oro, diamantes y otras piedras preciosas y fueron también los Filas los que con ellos se instalaron en las regiones más inhóspitas. Por ser fuerte, pesado y valiente, con excelente faro, el Fila llegó a ser utilizado en la caza de índios para servir de esclavos a los colonizadores y posteriormente para vigilar a los esclavos negros. Pero ya tenia la fama de "oncero", és dicir cazador de onzas, siendo también empleado para defender las reses y los caballos de los ataques nocturnos de este felino matador. Estos mismos perros sobrevivieron y se perpetuaran en el interior de Pernambuco llegando hasta el valle del rio San Francisco. Hasta hoy el Fila se encuentra en las haciendas brasileñas defendiendo el ganado de los ataques de la onza brasileña y como guardia del ganado o para hacer el rodeo. La resistencia de este perro para hacer largas caminatas, acompañado el ganado hasta los mataderos, hizo con que la población del interior los llame de "bocas negras" o "cabezudos boyeros".
El primer estándar oficial de la raza fue hecho en el año de 1946 y reconocido internacionalmente por la F.C.I. (Federation Cynologique Internationale) en el año de 1968. Hoy la crianza de la raza es altamente satisfactoria con más de quinientos criadores oficialmente inscritos en el libro de origen brasileño. En el año de 1981, la raza Fila Brasileiro fue la raza canina con mayor número de registros genealógicos en el Stud Book de la CBKC (Confederação Brasileira de Cinofilia) en todo el territorio brasileño. Muchos Filas fueron exportados para el exterior a partir de 1954, principalmente para la Alemania. En los Estados Unidos, fueron fundado dos clubs especializados de la raza por Clelia Kruel, juez brasileña especializada de la raza por la CBKC (Confederação Brasileira de Cinofilia), de I, II y V grupos por la CBKC y FCI, criadora y propietaria del tradicional Camping Kennel. Clelia Kruel fundo en el estado de la Geórgia el FBCA (Fila Brasileiro Club of America) en el año de 1984 y en el estado del Texas el FBA (Fila Brasileiro Association) en el año de 1992, ambos clubs especializados en la raza y que siguen rigurosamente el standard oficial aprobado por la FCI.